Más de mil 300 jóvenes británicos entre 13 y 17 años tomaron parte en un estudio que descubrió algo dramático: muchos adolescentes tienen relaciones donde el abuso, físico o psicológico, es algo de todos los días.

Científicos de la Universidad inglesa de Bristol buscaban encontrar el impacto que tiene sobre los jóvenes una relación violenta. Los resultados fueron sorprendentes: Una de cada tres adolescentes es abusada sexualmente por su novio, mientras que 9 de cada 10 ya ha tenido relaciones íntimas. De estas últimas, una de cada seis afirmó que sólo tuvieron sexo con su pareja tras haberse sentido presionadas, y una de cada 16 aceptó haber sido víctima de una violación.

Aunque de manera lógica son las mujeres las que se enfrentan a un riesgo mayor a manos de un novio abusivo, también los hombres reportaron haber sufrido: uno de cada 17 revelaron haberse sentido forzados a tener relaciones sexuales, mientras que uno de cada cinco ha experimentado violencia de parte de su pareja.

Una de las jóvenes, que utilizó el nombre falso de Samantha, contó como tenía solo 14 años cuando su novio la golpeó. Con el tiempo, añadió, el joven se hizo posesivo, bombardeándola con llamadas y mensajes de texto en su celular. Cinco meses después, Samantha decidió terminar con él, pero el joven persistió en tratar de controlarla, siguiéndola y vigilando su casa.

Uno de los autores del reporte, el profesor David Berridge, afirmó haberse sorprendido mucho ante los resultados del estudio "Fue terrible el darnos cuenta de como la explotación y violencia en las relaciones empiezan a una edad tan temprana", y añadió que "este es un serio problema que debe ser tratado con seriedad por parte de las autoridades competentes".

La organización NSPCC (Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad Infantil por sus siglas en inglés) hizo de inmediato un llamado para que las escuelas cumplan con su deber de advertir a los jóvenes sobre los peligros de una relación. Diane Sutton, una de las directoras de la organización, dijo que "Ambos, niños y niñas, viven bajo una enorme presión de parte de sus compañeros, para que se comporten de cierta manera, lo que puede llevar a una relación donde el respeto es inexistente. Las niñas claramente llevan las de perder"."Padres de familia y escuelas tienen un rol vital en evitar esto, enseñándoles lo que es una relación segura y llena de amor" dijo Sutton.